La sordera no es una limitación para cumplir nuestros sueños

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Mi vida no ha sido fácil, he tenido que superar distintas adversidades en cada etapa. Sin embargo, he descubierto que las personas que poseemos alguna discapacidad podemos marcar la diferencia en el país y eso me ha motivado a seguir adelante. La sordera es una limitación para alcanzar cualquier sueño.

Una enfermedad que me dejó marcado

Nací como un niño normal; pero al cumplir un año, me enfermé de meningitis lo que me llevó a estar al borde de la muerte durante 21 días en el hospital. Tras hacer todo lo posible, los doctores me salvaron la vida y pude salir. Pero algo en mí no estaba bien.

Mi mamá comenzó a notar que yo no oía y decidió llevarme al otorrinolaringólogo. Después de hacerme varios exámenes, el doctor nos refirió a la capital para ver si aún podían salvar mis oídos. Sin embargo los doctores le dijeron a mi mamá que el nervio de la audición se había quemado por las fiebres tan altas que había tenido, ya no había nada que hacer, me había quedado sordo.

Una vida llena de retos

La enfermedad también me dejó con dificultades para caminar, por ello, comencé a hacerlo hasta los 3 años. Debido a que yo solo sabía señas caseras, empecé la escuela hasta los 8 años, algo que, definitivamente no fue fácil.

Con la ayuda de mis maestros aprendí más señas para comunicarme con ellos y al poder hacerlo, me propuse ser el mejor estudiante. Comencé a esforzarme más y en todos los años del colegio pude ser abanderado.

Creo que las dificultades siempre han estado. A lo largo de mi vida muchas personas se han burlado de mi lenguaje o simplemente no me entienden, pero Dios me ha ayudado a seguir y ser mejor”.

A las personas sordas se nos complica unir las palabras en oraciones y, sobre todo, nos cuesta comprender las expresiones no literales. Uno de los grandes retos de mi vida ha sido aprender todas las palabras que necesito para comunicarme.

Muchas veces las personas no comprenden la situación de quienes no podemos oír. Aunque la Constitución Política dice que vela por los derechos de los discapacitados, la realidad es muy distinta. He visto casos de personas con discapacidad que no encuentran trabajo y son profesionales. Creo que el problema esta en que la sociedad guatemalteca no está preparada para entender que las personas con discapacidad podemos y sabemos hacer las cosas.

¡Todos podemos ser el cambio en nuestro entorno!

Decidí estudiar fisioterapia para ayudar a las personas que puedan tener alguna necesidad física. Aunque estar en la universidad significa hacer un doble esfuerzo, estoy seguro que valdrá la pena porque todos podemos ser agentes de cambio.

Definitivamente el apoyo de mi familia y mis amigos ha sido fundamental en cada etapa de mi vida. En la universidad varios de mis amigos me han ayudado y han aprendido lenguaje de señas por mí. Admito que existen momentos en lo que me desanimó, pero luego pienso que no tengo para esto y que debo levantarme, tomar fuerzas y seguir adelante.

A todas aquellas personas que cuentan con alguna discapacidad, quiero decirles que deben luchar por sus sueños y disfrutar de esta vida, que es tan bonita. Debemos luchar por superarnos y ayudar a nuestro país desde nuestras posibilidades. No debemos ver las dificultades de la vida, debemos ver las oportunidades y, de una manera positiva, aprovecharlas. Y a las personas como yo les digo, ¡la sordera no es una limitación! 


Tras fiebres muy altas, Giovanni Yac, quedó sordo desde su primer año de edad. Su discapacidad auditiva no ha sido un obstáculo para cumplir su sueño de ayudar a su país desde el área de la fisioterapia. Si deseas conocer más sobre él, puedes seguir en redes sociales dando clic aquí.

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