Marjorie Von Ahn: la música siempre será parte de mi vida

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Mi casa siempre estuvo rodeada de música; prácticamente crecí con ella. Decidí estudiar una carrera universitaria y luego buscar un trabajo; sin embargo, la música estaba en mis venas. Sabía que no la podía dejar de lado y comencé a hacer distintos proyectos que buscan propagar el arte de la música en Guatemala y el mundo.

¡La música siempre ha estado en mis venas!

Afortunadamente la música siempre ha sido parte de mi familia. Una de nuestras tradiciones era que cada una de las hermanas debía aprender a tocar un instrumento. Mi hermana mayor era pianista, la segunda cantaba y mi tercera hermana aprendió a tocar el saxofón.

Siempre he admirado a mi hermana mayor y al verla tocar el piano, me emocionó aprender el mismo instrumento y que fuera ella quien me enseñara. Al inicio yo veía todo como un juego, pero con el paso del tiempo comencé a hacerlo con más seriedad.

Aprendí a leer solfeo antes que aprender a leer las letras”.

Al continuar estudiando con otros maestros, algunos se enfadaban porque no me gustaba leer las partituras, prefería sacar las canciones a oído. Sin embargo, tuve la fortuna de conocer Dorothy Ascoli, quien reconoció que lo que a mí me gustaba era crear piezas nuevas y encontró una manera adecuada de motivarme y enseñarme más sobre música. 

Recuerdo que en los recitales todos los niños tocaban piezas de varios autores y yo siempre tocaba mis propias composiciones. En ese momento solo ejecutaba piezas instrumentales, y con el pasar el tiempo, a mis 10 años,  decidí unirme al Coro Nacional de Niños. 

¿Continuar en el camino de la música?

Poco a poco descubrí que mi voz también era un instrumento y me comenzó a gustar cantar. A los 14 o 15 años escribí mis primeras piezas con guitarra y voz, y luego hice una banda en el colegio. ¡Me encantaba!

Al graduarme y escoger mi carrera universitaria de lo único que estaba segura era de no estudiar música. Mi hermana mayor se graduó de pianista y yo fui testigo de como practicaba por largas horas. Eventualmente, vi cómo le perdió amor a su instrumento y yo no quería que algo así me pasara.

Así que decidí estudiar comunicación y tuve la oportunidad de seguir esa carrera en Barcelona. Mientras estudiaba pude unir la comunicación y la música, tanto, que tuve varias bandas con las que tocábamos las canciones que escribía. Pero lo que sucede en esta etapa es que todo es muy efímero. Se logra formar una banda que desintegra al poco tiempo. Es una aventura y tengo buenos recuerdos haciendo canciones del otro lado del mundo.

¡Hola Guatemala! ¿Adiós música?

Tras graduarme de la universidad, decidí regresar a Guatemala y comencé a buscar un trabajo. Logré llegar a un medio de comunicación en donde aprendí y tuve muchas experiencias. El trabajo era muy demandante y por más de un año dejé de hacer música.

Durante todo ese tiempo yo sentía que algo me faltaba, me sentía vacía; definitivamente, me faltaba la música”.

Decidí volver a cantar, pero quería compartir mis canciones con más personas y sabía que la manera de hacerlo era grabando mis composiciones.  Tuco Cardenas me ayudó a grabar mi primer disco “Camino”.  Yo hice la voz y la guitarra y él agregó otros instrumentos.

En ese momento hice un concierto al cual llegaron muchas personas y lancé mi disco a través de Spotify, Dezzer y Apple Music. Considero esa experiencia como uno de mis mejores recuerdos.

¡Un camino se abrió para mí!

Luego de sacar mi primer disco, tuve la oportunidad de conocer a grandes músicos con lo que formé una banda. Descubrí que yo estaba pintando en blanco y negro y, al conocerlos, fue como que me dieran una paleta de colores. Con esa sinergía creamos el año pasado “Rotos y descosidos” y todo ha sido una experiencia genial. 

Seguimos ensayando y nuestra meta para este año es grabar 4 sencillos y darlos a conocer. En estas cuatro piezas pude jugar con diversos conceptos y géneros, ¡me di la libertad de experimentar más!

Por otro lado, si me preguntan cómo es que mi proceso para escribir las canciones, les diría que es algo caótico.  La mayoría de veces oigo una melodía y comienzo a jugar con ella y listo, ¡sale una canción!. Otras veces,  escucho algunas palabras, encuentro un concepto y luego hago la música.

 Mi motivación más grande para seguir componiendo es llegar a aquellas personas que quieren escuchar música tranquila con letras que aportan y que tienen significado. Quiero compartir con aquellas personas que se identifican con mi música y crear una comunidad a través de mis canciones.

No todo ha sido fácil

Actualmente toda la industria musical esta dominada por cierto género. Hay una gran exposición a canciones que promueven el odio y las malas acciones y hay personas a las que les gusta esto, pero por eso,  no debemos olvidar que cada género tiene su lugar. 

No debemos dejar de lado la música real, con instrumentos y voces reales”.

Un gran reto en Guatemala es abrir el mercado de música en vivo. La mayoría de lugares que cuentan con estos espacios son bares en los que las personas no prestan atención y no son parte de la presentación de los artistas. Lamentablemente, aún falta mucho por aportar en esta área.

No hay un manual para ser músico, pero estos son mis consejos

Considero que el primer consejo que puedo darles es que busquen mentores. Hay profesores y artistas que están creando grandes proyectos en Guatemala y al acercarnos a ellos, podemos comprender mejor diversos conceptos.

En segundo lugar les aconsejo que exploren sus otras facetas. Yo estudié comunicación y no es justo encasillarme solo es esa área porque la música fue, es y será parte fundamental de mi vida.

En tercer lugar, sean honestos con su música. Escriban y compongan lo que les gusta; rodearse de músicos que les aporten y que no tengan miedo de crear, es vital. Pero aquí el consejo más sabio: lo más importante es no darnos por vencidos, porque siempre debemos estar consientes de que nuestros sueños se pueden hacer realidad si no nos rendimos. 


Marjorie Von Ahn es una cantautora guatemalteca. Tras estudiar comunicación y trabajar en un medio en Guatemala, Marjorie optó por continuar en el camino de la música para crear una conexión con su público a través de sus letras. Si quieres conocer más de ella puedes seguirla en sus redes sociales o puedes escuchar su música aquí.

 

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