Nos convertimos en padres a un mes de habernos conocido

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La manera en la que nos conocimos no fue complicada, fue muy fácil, tan fácil que muchas personas no la creerían.  Pasamos aproximadamente 30 días de un noviazgo normal hasta que nos enteramos que íbamos a ser padres; allí supimos que teníamos que dejar todo y comenzar un camino con muchas incertidumbres. 

Guisela, Diego y el destino

-Guisela

A diario me llegaban muchos mensajes debido a que soy influencer en la redes sociales. Un día subí una fotografía y Diego la comentó. Me pareció un hombre muy guapo y comenzamos a hablar.

Platicamos sobre la posibilidad de conocernos una semana después, pero no aguantamos y nos vimos a los 3 días. Cuando llegué, Diego estaba sentado con una rosa, empezamos a hablar y nos dimos cuenta de que teníamos muchas cosas en común; amigos, lugares, tatuajes y varias fiestas.

Descubrimos que a ambos nos encanta viajar, así que Diego fue con el mesero y trajo unos papelitos, me dijo que el primero de mayo nos iríamos de viaje al lugar que saliera, agarré el papelito y decía Lankín. 

Desde nuestro primer encuentro comenzamos a hacer grandes planes, y desde allí nos vimos todos los días”.

Cuando estábamos a unos días de la fecha, Diego me dijo que ya no íbamos a poder viajar porque él tenía un juego de rugby en El Salvador. No me enojé y decidí decirle a una amiga que me acompañara a verlo jugar y sorprenderlo. Ella dijo que sí y salimos a las 6 de la mañana sin mucho dinero, sin permiso de mis  papás y Diego pensando que yo me iba de viaje a otro lugar.

Diego me había dicho que iba a jugar en un estadio, pero a última hora lo cambiaron y se le había apagado el teléfono. Recorrí El Salvador de 10 a 2 de la tarde preguntando por el partido y nadie sabía nada. Yo estaba decepcionada y justo cuando creí que ya no iba alcanzar a verlo, recordé que el ex de una amiga jugaba con él, como pude lo contacté y me dijo en donde estaban.

Llegué a la cancha al final del juego, me bajé corriendo y lo sorprendí. ¡No se la creía! Le dije a que lo iba a raptar. Nos quedamos en El Salvador y allí nos hicimos novios; también fue la primera vez que tuvimos relaciones sexuales.

Cuando íbamos a cumplir un mes de novios, empecé con malestares y mi mamá me dijo que ella pensaba que yo estaba embarazada. Aunque estaba completamente segura de que no era así, decidí  hacerme una prueba de embarazo. 

Un niño en camino

-Diego

Un día Guisela me llamó y me dijo: “Diego, necesito hablar con vos, estoy embarazada”.  Ella estaba en un tratamiento de ovarios poliquísticos y yo por alguna razón, creía que era estéril, así que nunca utilizamos protección. Cuando nos juntamos con Guisela y me dijo que estaba embarazada le dije que yo la apoyaba y comencé a cantarle al bebe.  Apenas comenzábamos a conocernos y venía un bebé en camino. 

Pasaba toda la noche pensando qué iba pasar y cuál sería nuestro futuro.Yo a Guísela la amé desde que la vi el primer día y la voy a amar por siempre, eso fue lo que me mantuvo fuerte”.

Nuestras familias estaban muy sorprendidas, ni siquiera conocíamos a nuestros suegros y ya les estábamos diciendo que iban a ser abuelos. Sin embargo, cuando nosotros les dijimos la verdad, ya teníamos un plan y creo que eso nos ayudó. Nos enteramos del embarazo en junio y en julio ya estábamos viviendo juntos ganando 6 mil quetzales entre los dos.

Comenzamos a buscar apartamentos y vi uno muy bonito que era muy caro para nuestro presupuesto. No nos importó y lo fuimos a ver. En el balcón de ese apartamento le prometí a Guisela que “algún día regresaríamos”.

Pero por nuestra situación económica, nos fuimos a vivir a un apartamento de una zona roja de la ciudad y allí vivimos 5 meses. Era un lugar muy pequeño y el ambiente era muy feo. Teníamos actitud, pero tengo que admitir que era desesperante. Hubo días en donde juntábamos las fichas del carro para ir a comprar tortillas y aguacate, porque no teníamos para más, pero estoy orgulloso porque jamás nos dejamos vencer.

Tocamos fondo y nos volvimos a levantar

-Guisela

Todo lo que pasamos vino a afectar mucho mi autoestima; sin embargo, trataba de ser lo más transparente en mi blog y de escribir cuando sentía que debía hacerlo. Odiaba la casa, me cambiaba el humor, básicamente estaba conociendo a Diego y mi ánimo no era el de siempre.

Quién diga que un embarazo es fácil, miente, pero quién diga que no se puede también miente”. 

Con el tiempo nuestra vida comenzó a cambiar de forma positiva en los aspectos económicos y emocionales. Logramos irnos a vivir a otro apartamento, justo el que queríamos desde el inició y el que Diego prometió darme.  Todo marchó mejor, pero como toda nuestra historia juntos, siempre existieron sorpresas y el nacimiento de nuestro hijo fue una de ellas.

Una familia es un equipo 

-Diego

Lucca iba a nacer el 31 de enero y el 10 de diciembre Guisela comenzó con dolores, no esperamos mucho y optamos por ir al hospital. Allí nos dijeron que el corazón del bebe no estaba latiendo y que tenían que sacarlo de emergencia.

Al nacer, a Lucca lo llevaron a la incubadora por dos días. Allí no lo pudimos ver y mucho menos abrazar.  Estaba muy pequeño y rojo porque aún no se le habían activado la pigmentación de la piel.

El doctor nos dijo que podíamos llevarnos a Lucca a la casa y Guísela estuvo con él dos meses y medio. Al regresar a trabajar ella se lo llevaba y tenía que darle pacha a las 8, 10, 1, 3 y 5 de la tarde. Fue una etapa difícil, sin embargo, cada situación nos iba enseñando a hacer todo en equipo.

-Guisela

Hemos tenido varias peleas, pero luego nos damos cuenta de todo lo que hemos superado y vemos la mejor manera de solucionar las cosas. Desde que Lucca nació todo fue diferente, porque ya no somos solo dos, ya somos una familia, ya existe una responsabilidad mucho más grande que nosotros mismos.

Fue difícil dejar nuestra cama, nuestra familia, nuestra casa y hasta el cepillo de dientes. Pero todo esto nos ha enseñado que ya no tenemos a padres que estén detrás, ahora somos nosotros los que llevamos el orden de nuestras vidas y que debemos aprender a a escuchar y comprender.

Las enseñanzas de Lucca

-Diego

Comprendimos que un bebe no va a desgraciar tu vida solo la va a cambiar. Nosotros ya le habíamos perdido el miedo a los límites, solo pensábamos en fiestas y Lucca nos vino a salvar. Ahora ya tenemos a alguien que depende completamente de nosotros y somos más responsables.

Muchas veces juzgar es fácil, pero nosotros hemos entendido que en lugar de criticar, debemos extender la mano y ayudar, porque es un camino complicado. Un hijo te cambia la vida, pero si se ponen los pies en la tierra jamás será para mal. 

-Guisela

Ahora ya tenemos una casa más grande, una niñera, dos perritos y un bonito jardín. Aunque no tocamos fondo solo una vez , sí vemos y pensamos en en el futuro, sabemos que estamos preparados para todo media vez nos tengamos el uno al otro. 

Diego nunca me dio la espalda, nunca me dijo que no, siempre ha sido mi soporte. Es un buen papá y compañero de vida, es aquella persona que me entiende y que aprendió a amarme por quién soy.”


Guísela es una activista de amor propio cuya pagina de Instagram brinda apoyo a quienes lo necesitan. Sus mensajes por las mañanas nos recuerdan que no importa el tamaño, todas y todos somos hermosos. Publica constantemente fotografías de Diego y de Lucca. Son una linda familia.

 

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